¿Quién no conoce este libro? Probablemente, quien más quien menos, todos habéis oído hablar de él. A mí me lo habían recomendado mil veces, pero ya sabéis cómo va esto, la lista de libros se acumula y se acumula... martes 24 de noviembre de 2009
Veronika decide morir
¿Quién no conoce este libro? Probablemente, quien más quien menos, todos habéis oído hablar de él. A mí me lo habían recomendado mil veces, pero ya sabéis cómo va esto, la lista de libros se acumula y se acumula... viernes 23 de octubre de 2009
Buenas noticias
Mi marcapáginas ha estado cotilleando por Internet y se ha puesto como un loco, tironeando de mi manga hasta conseguir que le prestase atención. Y tenía motivos para hacerlo, lectoras y lectores: Alfredo Gómez Cerdá fue galardonado ayer con el premio nacional de literatura Infantil y Juvenil, que además de su gran dotación económica supone un enorme reconocimiento para los escritores de novela infantil y juvenil. La novela premiada ha sido "Barro de Medellín". De personajes complejos y creíbles, es una novela llena de sensibilidad y pasión, características muy propias de este autor que sin ninguna duda se merecía este premio. martes 20 de octubre de 2009
Crónica del desamor, de Rosa Montero
La portada que acompaña mi crítica muestra a una mujer sola y desnuda tirada en la cama, mirando la ventana expectante. La de mi libro, ochentera y con más encanto, muestra a una pareja que habla por teléfono, conectados con el mismo cable, mirando en direcciones opuestas. Ambas reflejan a la perfección la atmósfera de incomunicación y soledad que se dibuja a lo largo de la novela, pero sin duda carecen de la sensibilidad y la pasión que aportará Rosa Montero con cada una de las 241 páginas que escribió en 1979. No se asusten aquellos que renieguen del pasado y busquen actualidad; sus palabras resuenan hoy y cubren nuestros paladares con el regusto amargo de la soledad cotidiana, de la soledad de 1979 y también de 2009.Rosa Montero nos introduce al mundo a través de la mirada de Ana Antón, la protagonista, madre soltera y trabajadora que trata de encontrar su lugar en el mundo. Combinando su desalentadora visión de la realidad, se entrelazan las vidas de sus amigas, todas ellas mujeres y con algo en común: el desamor. Desamor más allá de lo erótico y lo romántico. Desamor quizás hacia el mundo, hacia el sentido de la vida y hacia la trascendencia de lo más cotidiano.
La crudeza y a la vez sensibilidad de Rosa Montero logra elevar situaciones nimias a la categoría de artísticas y consigue que su novela, su crónica del desamor, haga nacer en nosotros un paradójico deseo de amar la vida.
Imprescindible para los que, como yo, han sentido escalofríos al leer alguna vez a esta autora.
lunes 28 de septiembre de 2009
El marcapáginas vuelve para quedarse.
Ella ha agarrado el marcapáginas, ha abierto los ojos de golpe y, con los ojos fijos en un techo lleno de pegatinas, ha dicho "madre mía, ya estamos casi en octubre".
Así es, lectores y lectoras, el marcapáginas abandona hoy sus vacaciones para volver a este joven y aún ruinoso blog. Dentro de poco tendréis de nuevo mis recomendaciones literarias (que hablo aquí en plural y sólo he colgado una, ¡qué poca vergüenza!), todo evento literario del que pueda hablaros y demás temas. Hoy por hoy, os saludo a todos -si es que todavía os acordáis de mí ;)- y os dejo con un pequeño regalito, así, para comenzar bien la jornada 09-10 de "El marcapáginas": Un fragmento de "Los cínicos no sirven para este oficio" escrito por John Berger (el fragmento; que el libro es de Kapuscinski) que a mí me ha parecido una verdadera delicia.
"¿Por qué relatamos historias? ¿Para pasar el rato? A veces. ¿Para informar? ¿Para decir algo que no ha sido dicho todavía? Sí, a veces, sólo para ganarnos el pan de cada día o para hacer que la gente entienda lo afortunada que es, dado que hoy la mayor parte de los relatos son trágicos. A veces parece que el relato tenga una voluntad propia, la voluntad de ser repetido, de encontrar un oído, un compañero. Como los camellos cruzan el desierto, así los relatos cruzan la soledad de la vida, ofreciendo hospitalidad al oyente, o buscándola. Lo contrario de un relato no es el silencio o la meditación, sino el olvido.
Siempre, siempre, desde el principio, la vida ha jugado con el absurdo. Y dado que el absurdo es el dueño de la baraja y del casino, la vida no puede hacer otra cosa que perder. Y, sin embargo, el hombre lleva a cabo acciones, a menudo vailentes. Entre las menos valientes, y no obstante, eficaces, está el acto de narrar. Estos actos desafían el absurdo y lo absurdo. ¿En qué consiste el acto de narrar? Me parece que es una permanente acción en la retaguardia contra la permanente victoria de la vulgaridad y de la estupidez. Los relatos son una declaración permanente de quien vive en un mundo sordo. Y esto no cambia. Siempre ha sido así. Pero hay otra cosa que no cambia, y es el hecho de que, de vez en cuando, ocurren milagros. Y nosotros conocemos los milagros gracias a los relatos." John Berger.
Y con esto y un bizcocho... =)
miércoles 3 de junio de 2009
De papel
Me lo he encontrado en El País, esta vez. Curioseando entre la actualidad de la sección de cultura he dado con una entrevista estupenda a Eduardo Vilas. En la entrevista, hecha por Miguel Ángel Villena (madre mía, cuánto admiro a este hombre), Eduardo Vilas mantiene que el libro a papel pervivirá durante siglos.
Defiende la utilidad práctica del soporte de papel, el valor simbólico del libro y todo eso. Además, para evitar, supongo, la desesperación de esos amantes del libro en papel y tinta, añade:
"Ni la televisión acabó con la radio ni el cine con el teatro. Ahora asistimos, por ejemplo, al regreso de la moda del vinilo que vuelve a llenar hoy las tiendas de discos. ¿Quién lo iba a decir?"
Y hombre, esto queda muy poético y me ha encantado leerlo, pero no creo que haya más vinilos que CDs. Sea como sea, sus palabras han reanimado mi vena optimista, hasta que.... (y aquí se masca la tragedia)....
He visto la encuesta de El País, debatiendo sobre si la Feria del Libro ha hecho bien en prohibir la exposición de libros digitales. He participado en la encuesta, por supuesto. Y me he quedado algo sorprendida con los resultados.
Nada más, lectoras y lectores. Os dejo con estas tonterías que me han distraido un poco esta tarde calurosa. Me retiro, marcapáginas en mano, a seguir con mis lecturas.
martes 2 de junio de 2009
Sí, nos influye la portada

O, al menos, esa es la conclusión que puedo sacar de la encuesta. El 52% de nosotros, una clara mayoría, afirmó que "es inevitable. Una buena portada siempre supone un reclamo". Vamos, que nos llama más la atención un libro con portada bonita que uno simple y en negro. Era de prever. Si no, a ver cómo explicamos el éxito de algún que otro libro/bestseller que ronda por ahí. Será todo cuestión de la purpurina.
Por el contrario, un 21% negó rotundamente elegir un libro por su portada. Mis aplausos para ellos, aunque no sepa muy bien cómo se lo montan. Supongo que será cuestión del título -que es otro factor, para mí, muy importante-.
La tercera respuesta más votada ha sido "Procuro no tenerlo en cuenta, pero si la portada no me gusta es difícil que me interese el libro", con un 16% de los votos. Más de lo mismo. Queremos dibujos; una portada en negro y un título en letra milimétrica tiene todos los papeles para quedarse estancado en una estantería. Qué le vamos a hacer. Incluso el lector más exquisito ha de hacer una primera elección a la hora de coger un libro para ver de qué trata, y en esa decisión ha de influir, lo queramos o no, la portada.
Por último, un 11% reconoce abiertamente verse influído por ella. Para qué andarnos con rodeos.
En cualquier caso, es evidente lo evidente: sí, blogueros y blogueras, nos influye la portada. Lo queramos o no. ¿Triste? ¿Decepcionante? ¿Fascinante? ¿Superficial? ¿Digno de un estudio psicológico o de un requiem a la lectura bohemia?
Sea como sea, y sin saber muy bien dónde posicionarme todavía, he de decir que ha sido muy divertida la experiencia. Os doy las gracias por la participación y por haber satisfecho la curiosidad de este ratoncillo de biblioteca.
Saludos a todos, abrazos y demás y, antes de irme, os dejo con el enlace a una de las portadas que consiguió atraparme con más facilidad. Una de mis favoritas.
La ladrona de libros.
sábado 30 de mayo de 2009
Feria del libro
La feria está preciosa, como todos los años. Me encanta el ambiente que desprende, la gente cargada de bolsas llenas de libros, los que reparten marcapáginas -a fin de cuentas, ya conocéis mi debilidad con ellos- e incluso esos monstruitos azules que se empeñan en perseguir a los niños para darles abrazos. Nunca entenderé su función, a todo esto; algún año creo que invitaré a ese bicho azul a un café para que me cuente un poco de qué va el rollo del disfraz. Sería curioso.
En cualquier caso, me ha encantado y me lo he pasado como una enana. He visto a Alfredo Gómez Cerdá (un gran tipo, con tanta cola de fans como siempre. Muy merecida, por cierto), he cruzado con él algunas palabras y he salido de allí contenta como unas pascuas. Estaba en la caseta de la librería Kirikú y la bruja, que os recomiendo especialmente, porque por lo que he podido ver son muy animados y tienen encuentros de mucha calidad.
También he visto a Rosa Montero, así, de lejos, que me daba vergüenza acercarme. Y, por último, he visto a Jordi Sierra i Fabra.
Y aquí ya sí que hago una pausa.
Una pausa, en primer lugar, para aplaudir como siempre su entusiasmo y su gran humor con los jóvenes; y, en segundo lugar, para sorprenderme con su club de fans.
Sí, son esos que veis en la foto. La generación Jordilauriana, se hacen llamar, en honor a su nombre y al de Laura Gallego, por la influencia que esas dos figuras han tenido sobre estos jóvenes que, además de ser grandes y críticos lectores, se dedican también a hacer sus primeros pinitos en el mundo de la escritura. Y es que además de haber publicado tantas y tantas novelas para jóvenes, desde hace cuatro años entrega anualmente el premio Jordi Sierra i Fabra, para jóvenes menores de 18 años, publicando las novelas ganadoras en SM. Se nota la ilusión que transmite en ellos. Sólo hace falta leer la pancarta que esta mañana presentaban: "Generación Jordilauriana, liVres para soñar". Emociona verles, hablar con ellos, ver cómo conciben la escritura como un sueño un poquito más alcanzable.
Y, en fin, en esta entrada se me ha juntado un poco de lo que parece publicidad, emotividad y enlaces a diestro y siniestro. Sin embargo, creo que la ocasión lo merece. Y desde aquí os invito a que todos los que podáis visitéis la feria.
A mí me encanta. En ese sentido, puedo llegar a ser realmente friki.
Un saludo a todos y gracias por vuestra participación en la encuesta. He seguido los datos, y todo eso. En la próxima entrada hablaré de ellos, que el plazo acaba mañana.